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12/1/12

Polen de abeja: propiedades, beneficios y para qué sirve

La apiterapia con polen, un producto de las abejas para el bienestar general, indicado contra la anemia y la fatiga; ayuda a la próstata y abre el apetito. Las abejas además de que portan a sus colmenas agua y néctar con el que fabrican la miel, también llevan el polen que se espolvorea del néctar de la flor. Con este polen, esencialmente, alimentan las larvas de zánganos y abejas obreras.



La estructura corporal de la abeja está preparada para ser transportadora del polen al disponer en sus patas posteriores de unas cavidades especiales llamadas “bolsas de polen”, para ello la abeja recoge el polen, lo humedece con su saliva y néctar dándole forma en pequeñas bolas de unos 6 miligramos, hasta llenar las cavidades de sus patas traseras.

Una vez llevado el polen a la colmena, lo deposita en las celdas del panal quedando recubierto de miel. Las abejas dirigen muy bien el objetivo en la búsqueda del polen, si eligen la flor del cerezo, por ejemplo, no irán a otra flor que no sea esa.

Cómo se obtiene el polen
El apicultor dispone de un mecanismo con rejilla de agujeros que, colocado a la entrada de la colmena, retiene parte del polen que la abeja lleva, este producto de la colmena retenido caerá en un cajón colocado debajo de la rejilla.

Como es lógico, el apicultor no quiere hacerse con todo el polen, ya que del mismo depende la supervivencia de la colmena; solo una parte del polen que trasporta la abeja caerá al cajón.

Características del polen

Una vez recogido el polen, se conserva muy bien siguiendo unos cuidados básicos e indispensables para que su consumo sea el adecuado.

El polen fresco tiene un alto porcentaje de agua, alrededor de un 15%, por lo que es necesario rebajar este porcentaje a aproximadamente un 5% mediante el secado, si no se corre el riesgo de que pueda enmohecerse y fermentar.

Luego de seco se limpia de cualquier impureza y se almacena, por lo general, en recipientes de cristal oscuro y lejos del calor y la humedad.

El polen cuanto más multicolor es, por las variedades que lo componen, mayor será su riqueza nutritiva. El grano del polen puede tener entre otros colores, el amarillo, el rojo, el negro o el tostado.

Es importante señalar que la miel pura contiene polen y es a través de este lo que permite identificar el tipo de miel y su procedencia, así se puede comprobar que una miel es de lavanda o de romero, por ejemplo.

Propiedades del polen de abeja: la apiterapia

El polen uno de los productos de la apiterapia, junto con la miel, la jalea real y el própolis o propóleo, creados por las abejas. Es conocido como “el pan de las abejas” y desde hace siglos la medicina empírica le ha atribuido multitud de propiedades, a pesar que su interés beneficioso es relativamente moderno.

Entre sus virtudes destacan las nutritivas, las energéticas y las metabólicas. También posee una acción reguladora de las funciones intestinales, un aumento de la hemoglobina en la sangre (bueno para la anemia), asimismo es estimulante del apetito, del humor y de la vitalidad en general.

En resumen, un producto natural de las abejas estupendo como complemento alimenticio para una acción preventiva y protectora de nuestra salud.

El polen tiene un gran número de vitaminas. Todas las vitaminas del grupo B y también las vitaminas A, D, E y C. Así como sales minerales y oligoelementos como calcio, cloro, cobre, hierro, magnesio, manganeso, fósforo, potasio, silicio, azufre y algunas sustancias antibióticas.

Consumiendo polen de vez en cuando nos va a proporcionar efectos tonificantes y estimulantes en el marco de una acción psicológica, a la vez que desintoxicante del organismo en general.

Beneficios y para qué sirve el polen

El polen está indicado para trastornos metabólicos, como preventivo de ciertas enfermedades virales y como potenciador ante estados de fatiga y depresión.

Para contrarrestar la fatiga se recomienda tomar durante algo más de un mes entre 30 y 50 gramos al día de polen, repartidos en 2 tomas de una cucharada sopera antes de desayunar y otra antes de comer. Esta misma dosis también es recomendable para malestares somáticos y depresiones.

Para anemias y faltas de apetito lo ideal es tomar una cucharada de polen por la mañana y otra por la noche.

En caso de estreñimiento es aconsejable tomar una cucharada sopera antes de cada una de las tres principales comidas hasta que se haya restablecido una defecación normal.

Cuando existan diarreas, lo adecuado es comenzar por una cucharadita cafetera de polen al día e ir aumentado hasta 3 cucharadas soperas antes de las principales comidas.

Investigaciones recientes no dudan en afirmar que los problemas y complicaciones urinarias que ocasiona la hipertrofia de la próstata, mejoran con el consumo de polen. Recomendable para estas situaciones son unos 30 gramos de polen diarios.

Cómo tomar el polen y posibles contraindicaciones

El sabor del polen no tiene porque gustar a todo el mundo, para quien no guste de masticarlo o tragarlo con un poquito de agua, lo puede disolver en jugo de naranja o en leche y añadirle un poco de miel; también puede tomarlo con mermeladas o yogur.

Aunque el polen es inocuo y no tiene contraindicaciones, sin embargo cuando se padezca insuficiencia renal, antes de tomar polen, se recomienda consultar con el especialista.

El polen de abeja, un producto natural cada día más frecuente dentro de las terapias naturales, sin contraindicaciones, incompatibilidades y ausente de toxicidad, es un eficaz remedio en infinidad de afecciones cotidianas a tenor de los beneficios que nos proporcionan sus múltiples propiedades.

13/2/09

La Apiterapia, una nueva alternativa que alivia enfermedades

Muchos profesionales de la salud están empezando a usar la apiterapia, bien con la abeja viva o en inyección, para el tratamiento de enfermedades reumatológicas, cardiovasculares o pulmonares, entre otras.


La técnica consiste en ser aguijoneado por una abeja melifera, que es la que da miel, y debe ser realizada por un profesional que conozca las particularidades del tratamiento.


El apiterapeuta Pedro Pérez, uno de los pocos expertos en la materia en España, la define como una terapia natural que no sólo consiste en que la abeja inyecte su veneno, la pitoxina, sino completar el tratamiento en base de los diferentes productos de la colmena.

"El cuerpo mejora, indudablemente, cuando le das aquello que necesita y cada producto de la colmena tiene unas propiedades que el cuerpo necesita. Estos productos tienen los ladrillos para construir y reparar, y, por otra parte, la pitoxina del veneno pasa a la sangre que circula por el cuerpo y lleva sus propiedades allí donde hay algo que reparar"

Enfermedades Indicadas
Entre las enfermedades que pueden ser tratadas se encuentran, dentro de la reumáticas, la artritis reumatoide, osteoartritis, artritis reumatoide juvenil, artritis traumática, espondilitis, artritis psoriática, codo de tenista o la bursitis; dentro de las cardiovasculares, hipertensión, arritmias, aterosclerosis y varices; asimismo, se está usando en problemas de la piel como eczemas, psoriasis, verrugas; en problemas pulmonares como la obstrucción crónica pulmonar, el enfisema o el asma y en infecciones como laringitis o mastitis, entre otras.

"Fundamentalmente se utiliza en dolores que presentan inflamación, como la artritis, la artrosis, los dolores de espalda, las hernias discales, etc., que es donde funciona perfectamente", y, para estos casos "no existe nada mejor que la picadura de abeja". No obstante, en aquellos casos como la esclerosis múltiple, la psoriasis, o del tipo circulatorio, aunque "no los cura ayuda y mejora el proceso".

Diversos estudios han demostrado la picadura de abeja es cien veces más potente como antiinflamatorio que la hidrocortisona. Además, se conoce su poder terapéutico como antiséptico, y, al ser una técnica que se aplica teniendo en cuenta los puntos de acupuntura, "se consigue multiplicar su efecto beneficioso".

Se utilizan también otros productos como la miel y el polen ricos en ácidos naturales, minerales, proteínas y aminoácidos, enzimas y con propiedades antihemorrágicas; el pan de abejas que además contiene más cantidad de Vitamina K; la jalea real que estimula el crecimiento y aumenta el nivel de cortisol en la sangre; la cera tiene propiedades cicatrizantes y antiinflamatorias; y el propóleo que tiene una gran antibacteriana, pero además es antibiótico, antifúngico, antihemorrágico, antiherpético, antiinflamatorio y antiséptico.

CONTRAINDICACIONES
No se trata de una terapia con grandes contraindicaciones, aunque en el caso de los alérgicos el tratamiento dura más ya que primero se deben probar con pequeñas dosis para "inmunizarles". Además, estos tratamientos se suelen usar sólo en adultos que no tengan problemas de fluidez de la sangre, como por ejemplo tuberculosis o ulceras sangrante, y tampoco en algunos casos de diabetes.

Tampoco está recomendado cuando los pacientes están tomando ciertos medicamentos como los betabloqueantes o los opiáceos, ya que puede provocar reacciones adversas.

Respecto a los efectos, el apiterapeuta explicó que se trata de una terapia que puede producir inflamación, sudoración, y otros efectos que pueden no ser percibidos, y que, en cualquier caso, "forman parte de la crisis curativa, que es un proceso que el organismo tiene que recorrer para depurarse y poder curarse".

La duración del tratamiento dependerá del paciente, la enfermedad, la forma de vida que lleve, etc. En la mayoría de los casos suelen realizarse entre 7 y 10 sesiones, aunque cuando existen factores psicológicos el tratamiento "puede no ser tan eficaz a corto plazo".